reforma laboral

Ha llegado in extremis pero ha llegado. El último Consejo de Ministros de 2021 aprobará este martes la reforma laboral que permitirá al Gobierno cumplir con su compromiso en Europa de hacerlo antes de que acabara el año. El acuerdo llevado a cabo con sindicatos y empresarios se ha fraguado tras nueve meses de conversaciones con dos ministras al frente, la de trabajo, Yolanda Díaz; y la de Asuntos Económicos Nadia Calviño. Eso en algunos momentos ha tensionado las relaciones entre Podemos y PSOE, aunque finalmente se firmaba a pocas horas de la Nochebuena.

De esos nueve meses ha salido una “reforma de calado” según el Gobierno, y un acuerdo que “salva” la que hizo Mariano Rajoy, según el presidente de los empresarios. Cada uno se la lleva a su terreno, lo que da cuenta de lo dura y delicada que ha sido la negociación. Está tan en el límite, que todo el arco parlamentario la pone en cuestión por una u otra cosa y ahora llega el momento de que el acuerdo con los agentes sociales, convenza a los partidos políticos, al menos a los necesarios para sacarla adelante.

Lo que aprobará el Gobierno es un decreto ley pero, como todas las normas, la reforma laboral también tiene que pasar por el Congreso, para que lo convalide. Y ahí el Ejecutivo de Sánchez va a tener que buscar apoyos que ahora mismo no tiene sin desvirtuar el acuerdo, porque la CEOE ya ha anunciado que si hay cambios, los empresarios se saldrán del pacto.

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Para convalidar el decreto, el Gobierno necesita conseguir más síes que noes, y ahora mismo sólo están garantizados los de los diputados socialistas (120) y los de Unidas Podemos (35), en total, 155 síes de los 350 diputados que tiene la Cámara Baja. El objetivo del Gobierno es conseguir al menos otros 21 votos o las suficientes abstenciones para contrarrestar los 147 de PP, 9 de Vox, Navarra Suma y Foro Asturias. Es decir que sus socios no se sumen a la negativa de los partidos de la derecha.

El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, se mostraba este lunes muy optimista. Hablaba de la convalidación como un mero trámite y auguraba un apoyo amplio a la reforma porque es “muy ambiciosa”. Sin embargo, los socios de investidura del Gobierno no están dispuestos a regalar sus votos, o al menos eso es lo que dicen ahora.

Si no cambian de idea, el Gobierno tendrá que cambiar la tramitación y hacerlo como proyecto de Ley, que sí permite las enmiendas y después requiere de mayoría absoluta. Claro que eso le obligará a un nuevo juego de equilibrios y negociaciones a dos bandas, por un lado los agentes sociales y por otro, sus socios políticos.
Echenique se moviliza

Aprobarlo por decreto, es decir, sin enmiendas, supondría una entrada en vigor más rápida. Ahora, los socios del Gobierno de coalición trabajan ya para que el trámite parlamentario no tire por tierra la delicada relación con los empresarios que insisten en que “lo pactado no se toca”.

El portavoz de Podemos Pablo Echenique, habla de acuerdo “histórico” y ha asegurado que él se implicará personalmente en conseguir el apoyo de sus socios parlamentarios, que hasta ahora se han mostrado escépticos.

En la parte del PSOE, el portavoz Felipe Sicilia ha reconocido que aún no está claro que se pueda aprobar sin enmiendas, aunque ha pedido que no las haya porque la reforma “nace desde el acuerdo y desde el consenso”.
ERC y Bildu, decepcionados

Dos de los socios prioritarios del Ejecutivo, ERC y Bildu mostraron desde el primer momento su decepción con el acuerdo para la reforma laboral. Para empezar, porque no es una derogación, y para seguir, porque no se ha contado con ellos en la negociación.

Los republicanos catalanes y los abertzales han anunciado contactos entre los incluyen a Más País y al BNG -también escépticos- para acordar enmiendas que corrijan determinados puntos. Reprochan que no se han recuperado derechos, que no se ha tocado el abaratamiento de los despidos que supuso la reforma de Rajoy.

Estas cuatro formaciones suman los 21 diputados necesarios para sacar adelante el decreto sin tocarlo, lo que permitiría que entrara antes en vigor. Pero al menos en público, no parecen dispuestos a dejar que salga tal y como está.

Y con ellos, en el lado de los que ponen pegas, el PNV. Aitor Esteban considera que el acuerdo no tiene lo bastante en cuenta a los convenios autonómicos porque prioriza los estatales y demanda un “marco propio” para Euskadi, donde según él hay unas relaciones laborales muy específicas y particulares.

Y entre dos aguas, Cs, que no ha aclarado si apoyará o no la reforma. Su portavoz, Edmundo Bal, no ha querido desvelar cuál será su voto. Ha reconocido que algunas cosas le gustan y que otras no, pero pese a la insistencia de los periodistas en su rueda de prensa en el Congreso, ha aguantado el tirón, y ha mantenido la incertidumbre. Eso sí, la valoración a priori, dice Bal “es negativa”.
El PP anuncia que la anulará si gobierna

De lo que hay poca duda es de lo que ni PP ni Vox la apoyarán. De hecho, los populares se han desmarcado del presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, que asegura que se ha preservado la reforma de Rajoy. Pablo Casado no coincide en absoluto y anuncia que si gobierna la derogará para volver a la aprobada por el Gobierno de su propio partido.

El caso es que para unos la reforma se ha quedado corta y para otros ha ido demasiado lejos. Por delante queda un mes para ver quién cede y a cambio de qué lo hace.

Garamendi avisa que se saldrá del pacto de la reforma laboral si hay modificaciones

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha avisado de que la patronal se saldrá del pacto alcanzado con Gobierno y sindicatos sobre la reforma laboral si el texto acordado sufre modificaciones parlamentarias en su tramitación en el Congreso. “Lo pactado no se toca“, ha insistido, para señalar que “el derecho laboral es muy técnico y muy complejo” y “cada coma es un mundo”. “Llevamos nueve meses negociando, muchos días 14 horas”, ha afirmado, para dejar claro que la CEOE no va a admitir cambio alguno.

Así lo ha asegurado Garamendi en Las Mañanas de RNE cuatro días después de que se alcanzara un acuerdo entre el Gobierno y los agentes sociales sobre la reforma laboral

Garamendi ha dicho que hay “un acuerdo”, que el texto “se está trabajando” y que los textos “siempre pasan por un control normativo de calidad”, pero “en principio siempre reflejan” lo acordado y que le sorprendería “mucho” que no fuera así. 

“Hasta ahora el Gobierno ha cumplido las cosas que hemos pactado”

“Nosotros hemos llegado a un acuerdo especialmente con los sindicatos y pensamos que puede generar mucha paz social, estabilidad y normalización para que las cosas vayan bien”, ha agregado, aunque el Parlamento es el que tiene “la legitimidad para aprobar o no”, pero ha agregado después, “si lo cambian entonces no será nuestro acuerdo”. 

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En concreto, al ser preguntado por la posibilidad de que el acuerdo incorporase la primacía de convenios autonómicos como pide el PNV, ha dicho que se “rompería la unidad de mercado, nos generaría 17 problemas diferentes”, que ellos no compartirían ese criterio, por ello, si entrara esta medida ellos saldrían del pacto.

A continuación, sobre la posibilidad de que vuelvan a la mesa de negociación si hay modificaciones, ha dicho: “Si llego a un pacto y resulta que cambian el pacto sinceramente no sé para que me voy a sentar en siguientes ocasiones […] hasta ahora el Gobierno ha cumplido las cosas que hemos pactado“.

Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso – Garamendi avisa que la patronal se saldrá del pacto de la reforma laboral si se modifica en el Congreso – Escuchar ahora

Sobre cuándo comenzarán a verse los efectos de este nuevo pacto de la reforma laboral, Garamendi ha dicho que “no se van a ver ni en un día ni en dos” y que hay que ir adoptando “las nuevas modalidades de contratación”, y ha puesto como ejemplo el sector de la construcción en el que ha dicho “prácticamente 800.000 personas van a ser contratos fijos”. 

El documento se aprobará este martes en el Consejo de Ministros, para cumplir con su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) antes del 31 de diciembre, como parte del compromiso del Gobierno con la Comisión Europea para la recepción de los fondos europeos.

Por su parte, el vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Montesinos, entrevistado también en Las Mañanas de RNE, ha insistido en que su partido no va apoyar la reforma laboral pactada por el Gobierno y los agentes sociales. También ha dicho que respeta que los empresarios hayan pactado esta reforma, que la relación con la patronal es “cordial” y que “acordar por acordar no siempre es bueno”.

Las Mañanas de RNE con Íñigo Alfonso – Montesinos, sobre el apoyo de la patronal a la reforma laboral: “Acordar por acordar no siempre es bueno” – Escuchar ahora

En relación a otros asuntos, preguntado por las medidas contra la COVID-19 que se están adoptando en algunas comunidades autónomas, como el cierre de hostelería en Asturias, el presidente de la CEOE ha dicho en RNE que creen que podrían haber tenido “una norma común“, sobre todo por las compañías de distribución que “tienen que ver 17 decisiones diferentes” y ha mostrado su apoyo al ocio nocturno, porque en las empresas, en este caso bares, “la gente está cumpliendo todos los planteamientos de prevención”.