modelo híbrido

Parece que esta vez sí, que en septiembre muchos volverán a pisar la oficina. La pandemia lo pondrá más fácil: el 70% de la población española estará vacunada para entonces. Pendientes de los planes de sus respectivas empresas están los más de 1,8 millones de personas que, según el INE, todavía trabajan dos más días a la semana desde su casa. Pero muy pocos van a regresar a lo de antes.

Flexibilidad también para atraer talento

El modelo híbrido (oficina y casa) se impone no solo por una cuestión de precaución ante el avance de algunas variantes del covid: también para retener y atraer talento.

“En el sector tecnológico ya se ha detectado que la obligación de la presencialidad es un lastre para mantener al personal dada la enorme demanda que hay de estos perfiles”, explica un directivo en una pequeña empresa del sector. En su caso todavía no se ha decidido qué hacer en septiembre. “Durante los últimos meses hemos optado por un modelo semipresencial bastante flexible. Estamos buscando referencias, pero el nivel de incertidumbre es muy elevado en todo tipo de compañías”. Apple, por ejemplo, acaba de retrasar la vuelta a la oficina al mes de enero. Facebook tiene marcada la misma fecha. 

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Son muchas las multinacionales que han pospuesto a 2022 el inicio del camino hacia la nueva normalidad. “Nos acaban de comunicar que la vuelta masiva a las oficinas se ha retrasado a enero en todos los países”, comenta un empleado español de una empresa estadounidense. En su caso, la multinacional había adjudicado colores a cada uno de los países en los que opera según la incidencia del virus. “A España le habían asignado el color rojo y eso significaba que no podíamos ir a la oficina en septiembre”.

Varias versiones del plan de vuelta

Los planes para este retorno se han ido adaptando con el paso del tiempo. “En mi empresa llevan desde el día uno de la pandemia diseñando un protocolo para volver. Imagínate la de veces que lo han cambiado”, explica una trabajadora de una gran empresa con oficinas en Madrid. “En septiembre del año pasado nos plantearon volver todos los días. No tenía sentido y se canceló. Ahora parece que ya está el plan definitivo: tres días oficina y dos en casa”.

modelo híbrido

La clave es la flexibilidad: es buena para el trabajador y también para la empresa. Muchos directivos hablan de necesidad de volver a juntar a sus equipos en una misma sala por la cuestión de las sinergias y la creatividad. Pero las compañías se han dado cuenta de que con el nuevo modelo de trabajo se pueden ahorrar mucho dinero.

“Nosotros teníamos oficinas para 400 personas. Con la pandemia la empresa dejó el alquiler. Ahora hay otra sede más pequeña. No entraríamos todos”, explica un trabajador de una consultora. En su caso, la plantilla puede elegir entre tres modalidades: ir todos los días al trabajo, ir solo cuando sea necesario o siempre en casa. “Yo he elegido el teletrabajo porque me resulta mucho más cómodo”, argumenta este padre de familia numerosa.

Adaptación de los espacios de trabajo

Cambian las rutinas y también los espacios de trabajo. Algunas oficinas han reconvertido los puestos en ‘sitios calientes’, mesas sin asignar a cada empleado. Cada vez que se quiera ir a la oficina el empleado tiene que reservar uno de estos puestos. “A través de la web bloqueas una de las mesas y te instalas allí con tu portátil. Hay distancia con otros compañeros, pero ahora nos obligan a llevar mascarilla todo el rato. Es la única diferencia. De cara a septiembre no nos han comentado ningún cambio”, expone una empleada de una multinacional.

Los viajes por trabajo es otro de los aspectos que cambiará radicalmente tras la pandemia. Ahí también se han dado cuenta las empresas que pueden ahorrar mucho. Cada día que sus empleados están teletrabajando e interaccionando en modo virtual es un gasto menos en visitas a clientes, hoteles, comidas, avión… Un comercial que debería estar viajando todas las semanas lo resume así: “A nosotros nos da pereza volver a lo de antes, pero al cliente, también”.