Perspectivas económicas

Una mayor inflación modera las perspectivas de crecimiento

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  • Un deterioro en las perspectivas a corto plazo para China y la contracción de los ingresos reales por una mayor inflación del IPC, particularmente en las economías avanzadas, han provocado una nueva rebaja de nuestra previsión del PIB. Esperamos un crecimiento del PIB mundial del 5,7% este año, 0,1 pp menos que hace un mes, antes de una desaceleración al 4,5% en 2022 desde el 4,7% observado el mes pasado.
  • No consideramos que los problemas que enfrenta Evergrande puedan ser un catalizador de una gran crisis financiera en China. Pero la debilidad en la construcción de bienes raíces parece socavar las perspectivas económicas a corto plazo, mientras que la escasez de electricidad y los recortes de producción están obstaculizando la fabricación. En respuesta, hemos recortado nuestras previsiones de crecimiento del PIB de China para 2021 y 2022 en 0,4 puntos porcentuales hasta el 8,0% y el 5,4%, respectivamente.
  • Mientras tanto, el impacto económico del reciente aumento de los precios de la energía variará de una economía a otra. En muchos mercados emergentes, los controles de precios del gobierno reducirán el impacto inflacionario pero, al mismo tiempo, ejercerán una mayor presión sobre las finanzas públicas o provocarán escasez de energía.
  • Se espera que el traspaso a la inflación en las economías avanzadas sea mayor. Si bien hemos reducido las perspectivas para el gasto del consumidor, se espera que el impacto se vea atenuado por un retorno más rápido de las tasas de ahorro de los hogares a niveles más normales.
  •  Si bien hemos vuelto a elevar nuestro pronóstico de inflación mundial, a 3.6% en 2022 desde 3.3% el mes pasado en respuesta a eventos recientes, no creemos que esto marque el inicio de un régimen de inflación más alta. En el margen, ahora vemos un ritmo ligeramente más rápido de endurecimiento de la política monetaria en los EE. UU., Donde hemos adelantado la primera subida de tipos de interés hasta finales de 2022, el Reino Unido, Canadá y algunos mercados emergentes. Pero en las economías avanzadas todavía vemos poca evidencia de efectos inflacionarios significativos de segunda ronda, lo que sugiere que la inflación aún debería retroceder a medida que los problemas de la cadena de suministro se resuelvan gradualmente.

España y los países del sur de europa

Nuestro escenario base considera que cada economía de la eurozona, con la excepción de España, vuelva a los niveles prepandémicos a principios de 2022″, matizan. Y es, tal y como remarcan, “sólo España se está quedando atrás en la recuperación, con un PIB todavía muy por debajo de los niveles anteriores a la pandemia” después del fuerte varapalo sufrido por la crisis.

Los países de la eurozona se vieron afectados de forma diferente durante la crisis del Covid-19, con pérdidas del PIB en el segundo trimestre de 2020 que oscilaron entre el 7% de Finlandia y el “asombroso” 22% de España, en comparación con los niveles observados en el último trimestre de 2019, explican estos economistas, quienes destacan que la estructura de las economías ha desempeñado un papel importante.

“Los países del Sur, muy dependientes del turismo, sufrieron un gran golpe, mientras que sus vecinos del Norte, centrados en la industria, experimentaron pérdidas menores del PIB”, precisan.

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Pero incluso dentro de los dos grupos de países, se observó una dinámica diferente en la actividad. “Entre las economías del sur, Grecia ha vuelto a los niveles anteriores a la pandemia, mientras que España experimenta una lenta recuperación y sigue muy rezagada (el PIB del segundo trimestre de 2021 se mantuvo un 8,0% por debajo de su nivel anterior a la crisis). Por su parte, Francia vio caer su PIB un 18% en la primavera del año pasado (un descenso comparable al de Italia), con un comportamiento similar de los componentes de consumo privado y exportaciones”, detallan.

OPORTUNIDAD

Los fondos del Plan de Recuperación para la UE (NGEU), que ascienden a 750.000 millones de euros, representan una oportunidad adicional para que los países del Sur aceleren su regreso a los niveles de PIB anteriores a la pandemia, reconocen desde Oxford. “Hasta ahora, el principal impacto del NGEU ha sido el de aumentar la confianza. Pero, a medida que los fondos empiecen a fluir en los próximos trimestres, vemos una ayuda adicional al crecimiento, especialmente en Italia, España, Portugal y Grecia“, precisan.

Aun así, hay ciertas dudas en el mercado sobre el uso que nuestro país pueda hacer de estos fondos, y la posibilidad de que desaproveche la oportunidad de utilizarlos para llevar a cabo una transformación. ‘Financial Times’ publicaba este mismo lunes un artículo en el que recogía sus dudas respecto a España. “En los próximos meses se decidirá si realmente (los fondos europeos) transforman a España y refuerzan a Europa o, por el contrario, son una oportunidad perdida”, recogía, mientras que el propio gobernador del Banco de España (BdE), Pablo Hernández de Cos, ha reconocido que los fondos van a ser muy importantes, pero que “el gran reto es que el programa (para la recuperación de Europa) cambie el país”.

Precisamente De Cos anunció también este lunes que el Banco de España tiene intención de realizar una “revisión significativa a la baja” del PIB de nuestro país para este año en diciembre. El organismo publicó sus últimas proyecciones macroeconómicas el pasado septiembre. Anticipaba un mantenimiento de la recuperación, bajo el supuesto de la continuación del proceso de mejora de la situación epidemiológica tanto en España como en el resto del mundo, la prolongación del tono expansivo de las políticas de demanda, tanto monetarias como fiscales, y un uso intensivo de los fondos europeos. En concreto, proyectaba un crecimiento del PIB del 6,3% en 2021, que se reduciría ligeramente hasta el 5,9% en 2022.