reducción obligatoria

Europa se prepara para un posible corte total del suministro de gas por parte de Rusia. Con este objetivo, la Comisión Europea ha presentado este miércoles un plan de emergencia que incluye, entre otras medidas, una reducción del 15 % del consumo de gas total de cada país durante los próximos ocho meses -entre el 1 de agosto de 2022 y el 31 de marzo de 2023-. Por el momento se trata de una medida voluntaria, pero podría convertirse en obligatoria para todos los países, sea cual sea su dependencia, si la crisis energética con Rusia se complica.

“Rusia nos está chantajeando, está utilizando la energía como arma“

«Rusia nos está chantajeando, está utilizando la energía como arma y, si es un corte parcial o total de gas, Europa tiene que estar preparada», ha señalado la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, que ha sido la encargada de explicar los detalles del documento ‘Ahorra gas para un invierno seguro’, que será discutido el próximo martes, 26 de julio, por los ministros de Energía de la Unión Europea (UE).

En dicho texto, la Comisión insta a los gobiernos a emprender campañas «de concienciación pública» para limitar el aire acondicionado o la calefacción en los edificios públicos, así como en los hogares; y a dar incentivos a las empresas e industria para que usen combustibles alternativos cuando sea posible.

«Si no se dan avances suficientes o la situación se deteriora, la Comisión podrá activar una alerta europea en cualquier momentopara obligar a reducir el consumo un 15 %», ha advertido la comisaria de Energía, Kadri Simson. Según ha destacado, desde la Comisión no pretenden «decirle a los Estados miembros qué medidas tomar para lograrlo» aunque sí les ofrece un abanico de opciones posibles ante posibles cortes del aprovisionamiento de gas desde Moscú, que antes del inicio del conflicto en Ucrania suponía el 40 % de las importaciones de gas al mercado comunitario, según datos de Eurostat.

Todos los países «van a sufrir las consecuencias»

La propia Von der Leyen ha reconocido que esta reducción del 15 % «es pedir mucho» a los socios comunitarios, pero ha alertado de que, en caso de producirse el corte de suministro por parte de Rusia, «todos van a sufrir las consecuencias» en mayor o menor medida. Por ello, ha pedido «unidad» y solidaridad», pues a su juicio «el peor enemigo de la UE sería la fragmentación«.

«Es importante que todos los Estados contribuyan ahorrando, almacenando y estén dispuestos a repartir el gas con sus vecinos si es necesario», ha insistido. De momento, un total de 11 Estados se encuentran en «situación de alerta temprana» respecto a sus reservas de gas y otro de ellos, Alemania, en «alerta». «Rusia está de modo calculador presionándonos (…) Tenemos que continuar con los preparativos», ha sentenciado la presidenta.

Ribera: España no baraja restringir el gas a «ningún tipo de consumidor»

En el caso de España, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha asegurado este miércoles que el Gobierno no baraja la hipótesis de restringir el gas a «ningún tipo de consumidor». Y ha afirmado que España será solidaria con el resto de Europa, «pero no a costa de los consumidores domésticos e industriales», que pagan «desde hace mucho una factura muy elevada» y «no se merecen restricciones ni racionamientos».

El Gobierno español se encuentra preparando desde hace semanas un plan de contingencia para hacer frente a un posible ‘shock’ energético. Para ello, la vicepresidenta tercera se ha reunido en las últimas semanas con las principales compañías energéticas -las patronales eléctrica, gasista y petrolera- y los sindicatos más representativos, con el fin de recabar sus ideas y opiniones. 

Posible vuelta al carbón: ¿Qué consecuencias climáticas tendría?

En este sentido, según la propuesta de la Comisión Europea, los socios comunitarios deberán actualizar sus planes nacionales de emergencia antes de finales de septiembre para mostrar cómo piensan cumplir el objetivo de reducción, y deberán informar a Bruselas sobre los progresos realizados cada dos meses. Además, aquellos países de la UE que soliciten el suministro de gas solidario deberán demostrar que han tomado las medidas necesarias para reducir la demanda en su mercado interno.

Temor a una recesión en Europa

Pocos descartan ya que el presidente ruso, Vladímir Putin, cumpla sus amenazas, y cierre el grifo del gas a Europa en los próximos meses, incluso antes si el corte provisional por mantenimiento del gasoducto Nord Stream 1 -que lleva directamente gas a Alemania, Holanda y Austria, entre otros países- se convierte en definitivo a partir del 21 de julio.

Desde Bruselas ya advierten de que esto podría tener consecuencias fatales para la economía comunitaria. Principalmente, por la dependencia de algunos países como Alemania, que debido a su peso en la UE y sus estrechos vínculos con el resto de países, una posible recesión podría hacerse extensiva al resto de socios. Este mismo martes, el Fondo Monetario internacional (FMI) alertaba de que el cierre total del suministro de gas de Rusia a Europa tendría un efecto devastador para los países de Europa del Este y central, que podrían ver caer su Producto Interior Bruto (PIB) en torno a un 6 %.

A falta de recibir el visto bueno por parte de los Veintisiete el próximo martes, lo cierto es que la medida nace con polémica. El organismo presidido por Von der Leyen quiere aprobar el texto con el procedimiento urgente, esto es, sin contar con el Parlamento europeo, lo que ha provocado el malestar de algunos grupos.

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